Estafa

¿Cómo se procede para denunciar una estafa?

Las relaciones o pactos personales, comerciales y empresariales en las que se trata de adquirir u ofrecer bienes o servicios (compras, ventas, negociaciones) conllevan de antemano que entre los intervinientes concurra una buena fe y compromiso de cumplimiento de lo acordado. Por tanto, en el supuesto que  si nos encontramos ante un incumplimiento de lo estipulado malicioso, con ánimo de engañar por una parte con el consiguiente perjuicio económico para la otra, ésta última debe de saber “cómo denunciar una estafa”, qué pasos debe de seguir para el resarcimiento y condena del autor de la estafa. Todo este proceso se inicia ante la formulación de una denuncia ante los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado (Policía, Guardia Civil). La estafa está tipificado como delito en nuestro Código Penal; por tanto, ante una denuncia por estafa las autoridades policiales y, en su caso, judiciales investigarán y, en el supuesto que la infracción penal se considera indiciariamente cometida se juzgará y se condenará por sentencia al autor y cómplices, si los hubiera, de la estafa. 

¿Qué se necesita para denunciar una estafa?

Actualmente, quien se sienta “engañado” y haya sufrido un quebranto económico por una estafa de otra persona tiene a su alcance varios modos de denunciar estos hechos, entre ello, en una comisaría de Policía o en su  portal web https://www.policia.es o en el cuartel de la Guardia Civil o en su portal web https://www.guardiacivil.es/es/servicios/denuncias/index.html.

Esto resulta prudente por el hecho de que las redes sociales y el internet han ampliado el abanico de posibilidades para los delincuentes que buscan cometer estos crímenes. 

Como datos relevantes que debe tener en cuenta el denunciante para formular su denuncia por “estafa” habría que destacar, en primer lugar, identificar a la personas o personas bien físicas o jurídicas que consideramos que nos han “estafado” o, al menos, hacer una reseña para su localización dado que en ocasiones resulta confuso, ya que suelen usar seudónimos o datos falsos. ”; en segundo lugar, en caso de ser alguien conocido o cercano al círculo social de la víctima, es imprescindible que se obtengan la mayor cantidad de datos posibles a través de los medios disponibles. En el supuesto de que la estafa a denuncia hubiera sido cometida por una empresa o establecimiento comercial, identificar la dirección y el servicio que se ofrecía sería ideal. Paralelamente, contar con un documento, papel o imagen que establezca cómo eran las condiciones de la transacción y que factores de ésta no se cumplieron es de suma importancia. En el delito de estafa es muy relevante determinar si ha habido perjuicio económico; es por ello que los comprobantes de pagos, capturas de las conversaciones y todos los documentos firmados deben de ser presentados ante las autoridades que investigarán y, en su caso, juzgarán este delito.

¿Cómo se procede para denunciar una estafa?

El siguiente paso es determinar de qué tipo de estafa de las previstas en el Código Penal cabría imputar al presunto autor, dado que diversos elementos influyen en la manera que las autoridades trabajarán con la denuncia. A modo de ejemplo, qué cantidad de dinero ha sido defraudado o qué medios (escritos o electrónicos…) se emplearon para la comisión de la estafa o qué tiempo se empleó en la estafa son decisivos.

Por otra parte, la cantidad de víctimas y la dimensión del esquema empleado también son importantes; por consiguiente, lo más apropiado es denunciar una estafa con la policía para que ellos establezcan cuál es el proceder más adecuado para ese caso en particular. 

De ser necesario, iniciarán una investigación en la que se esclarecerán los datos desconocidos por parte de la víctima. Todo ello con el fin de fundamentar una causa penal contra el presunto estafador. La denuncia presentada dará lugar a un atestado de las autoridades policiales que remitirán al juzgado competente para la investigación y esclarecimiento de los hechos y, en su caso, su enjuiciamiento y condena del autor, penalmente responsable. Este proceso legal ante tribunales tendrá como objetivo que el estafador responda ante la ley por el delito cometido.. Además, si de la conducta del autor se demuestra que la víctima ha sufrido un perjuicio económico, el autor deberá indemnizar en los daños y perjuicios producidos a la víctima incluyendo, en su caso, los intereses procedentes. Por este motivo, la cantidad de lo defraudado y los bienes que se han visto afectados (vgr.: entrega a cuenta de dinero para vivienda) son determinantes para la calificación del delito de estafa y la consiguiente responsabilidad civil a cargo del infractor, autor condenado..

Otros escenarios

De igual manera, la denuncia inicial se puede hacer directamente en ante el Juzgado de Guardia teniendo en cuenta las consideraciones anteriores, un número de evidencias relevantes que establezcan cómo, cuándo y de qué modo se llevó a cabo la estafa. Todo ello agilizaría el proceso e implicaría una más rápida condena de su autor tanto por la infracción penal cometida, estafa, como el resarcimiento de lo defraudado.

Este modo de proceder es aconsejable cuando se tiene una relación cercana con el estafador y cuando se trata de transacciones comerciales significativas, dado que, en estos casos, se cuenta con un toda una serie de datos y documentos que sustentan la denuncia sin necesidad de investigarlos por las autoridades policiales.

Beneficios de contar con un abogado que instruya cómo denunciar una estafa

Al igual que con la mayoría de los procedimientos legales, denunciar una estafa puede resultar engorroso, tedioso o incluso muy burocrático si no se cuenta con la información adecuada. Por esta razón, asesorarse con un abogado resulta ser la mejor opción si se quiere garantizar un resultado ventajoso y adecuado para la reparación del delito sufrido. 

Considerando que la meta final es lograrlo de una manera eficaz, dejarlo en manos de profesionales que se especializan en este tipo de gestiones es una decisión muy prudente.

Estos profesionales representarán y defenderán los intereses de la víctima de estafa ante las autoridades policiales, auxiliando a la víctima a formular una denuncia suficientemente fundada para su investigación como delito y ante las judiciales teniendo acceso al procedimiento penal iniciado, poder aportar y solicitar la realización de pruebas para el esclarecimiento de los hechos y su autor y, por último, se formulará acusación contra el infractor interesando su condena penal y el resarcimiento del quebranto económico causado a la víctima. Todo ello para la necesaria obtención de justicia esperada. El encargo a profesionales (abogados) permitirá a la víctima tener la confianza de que su caso se verá amparado con las debidas garantías legales y le permitirá evitar, en cierta medida, todo el estrés y preocupación que genera la burocracia judicial.

No obstante, no en todos los casos se necesita llegar a denunciar una estafa ante un tribunal, dado que hay ocasiones en las que el propio estafador, ante el conocimiento de la víctima de la estafa padecida, alcanza un acuerdo para resarcir el perjuicio causado.. En estos casos, también un abogado resulta necesario, debido a que establecería el parámetro legal en el cual se pactaría la devolución del dinero perdido entre ambas partes, sin la necesidad de acudir con las autoridades.

¿Cuáles son las prácticas que se consideran estafas?

Los estafadores tienen un sinfín de formas y métodos para llevar a cabo sus engaños. De manera que hay que estar atento a ciertos elementos al momento de negociar, adquirir o vender un bien hoy en día. Algunos de estos son las referencias que se tienen de la empresa o de la persona, como también la modalidad del pago que se está usando. 

Además, la relación del precio con respecto a las otras ofertas del mercado o la comunicación entre ambas partes de la negociación son puntos a los que se debe de prestar especial atención. En este orden de ideas, a modo de ejemplo, las estafas más frecuentes en la actualidad son:

  • La alteración del producto vendido en desconocimiento del cliente.
  • Contratos fraudulentos en los que las condiciones o el pago no sean los acordados.
  • Dar datos falsos que construyan una identidad que engañe a la posible víctima.
  • Anunciar o vender un servicio que no cumple con lo ofrecido o que sencillamente no existe.
  • El uso de maniobras que perjudiquen la posición contractual del afectado en un futuro, en desconocimiento del mismo.
  • La compra o venta de un bien material que no se entregara después de la obtención del pago.

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