Delito Estafa (1)

¿Cuándo una estafa es delito?

La estafa puede producirse en cualquier ámbito, ya sea empresarial, deportivo, político o social. Esto quiere decir que para un estafador no importan estos detalles, simplemente va por lo que desea. Por ello, es importante detectar cuándo una estafa es delito, debido a que esta forma de delinquir ha acompañado desde siempre el avance de la sociedad y de hecho, cada vez que el mundo evoluciona, la estafa también lo hace.

Ya lo hemos visto con internet. Aunque ahora los internautas están más atentos, en redes sociales vemos frecuentemente la exposición de estos delincuentes. Por esta y más razones la estafa se encuentra regularizada por las leyes de cada país. Por ello, en este post detallaremos todo sobre dicho delito.

¿Qué es una estafa?

Se trata de un delito que se comete con la intención de lucrarse utilizando el engaño como método para que se produzca un error en la víctima y de esta manera, inducir a hacer un acto de disposición en perjuicio propio o incluso ajeno. Esto parte como base de lo establecido en el artículo 248 del Código Penal español, que recoge la estafa como delito en su tipo más básico.

Adicionalmente, también se consideran reos de estafas (estafadores) a quienes:

  • Con ánimo de lucro y usando algún engaño o manipulación informática consiga una transferencia no autorizada de cualquier activo patrimonial en perjuicio de otro.
  • Quienes introduzcan o fabriquen programas informáticos específicamente destinados a cometer estafas.
  • Realicen operaciones bancarias de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero.

¿Cuáles son las penas establecidas para un delito de estafa?

Este delito está regularizado por el Código Penal, el cual se castiga de acuerdo a lo estipulado en su artículo 249. En este apartado se establece que los reos deberán cumplir una pena de prisión de seis meses a tres años. 

Además, la pena se fija teniendo en cuenta el importe del fraude, los daños económicos ocasionados a la víctima, el tipo de relación entre ésta y el imputado. Asimismo, se toma en cuenta los medios empleados para cometer la infracción, así como las diversas circunstancias que sirvan como prueba para dar valor a la gravedad del delito.

Igualmente, si la cuantía de lo defraudado no sobrepasa los 400 euros, se impondrá la pena de multa de uno a tres meses. Pero cuando concurren una o varias circunstancias  agravadantes, entonces la pena puede ser mucho mayor, lo cual queda bien establecido en el artículo 250 del mismo código. 

Modalidades que agravan la estafa

Para aclarar un poco lo mencionado anteriormente, estas son las modalidades que agravan un delito de estafa:

  • Cuando el delito se comete sobre cosas de primera necesidad, viviendas u otros bienes de reconocida utilidad social.
  • Se perpetra una falta grave al abusar de la firma de otro en algún proceso, protocolo o documento oficial o público de cualquier tipo. En este caso puede presentarse un concurso de delito de estafa o falsedad.
  • Si la estafa recae sobre bienes que pertenezcan al patrimonio cultural, histórico, científico o artístico.
  • Cuando el valor del fraude supera los 50.000 euros o su perpetración afecta a un gran número de personas.
  • Se incurre en el abuso de la relación personal que existe entre la víctima y el defraudador. También si este último se aprovecha de su credibilidad empresarial o profesional.
  • Si se comete una estafa procesal, donde se incluye la manipulación de pruebas en un procedimiento judicial.
  • Tiene especial gravedad si el delito se comete atendiendo a la entidad del perjuicio y por consiguiente, la situación económica de la víctima o su familia se ve perjudicada.
  • Cuando se trata de una reincidencia en el mismo delito de estafa y que en al menos tres ocasiones se haya condenado ejecutoriamente.

¿Cuáles son los elementos que están presentes en un delito de estafa?

Actualmente existen ciertos elementos que se consideran como estafa, los cuales en el área jurídica o penal se conocen como:

1. El engaño

Dentro de los elementos de la estafa como delito, el engaño es el más importante. Esto se debe a que constituye la forma de atribuir el perjuicio patrimonial a cualquier persona. Es decir, se trata de planear una acción que no es cierta pero que aparenta serlo. Este comportamiento se puede cometer a través de innumerables estrategias que impliquen un comportamiento engañoso.

2. Incitar el error

Se trata de incitar o inducir a una persona a realizar algún acto en su propio perjuicio  o en daño de tercero. La victima no es consciente de que lo que está haciendo está motivado por un error. En ocasiones el defraudador debe tener una posición de deber jurídico de protección frente a la víctima.

3. Ánimo de lucro

Se entiende como aquello que se obtiene de manera ilícita. Es el beneficio que busca el estafador. La víctima participa muchas veces, motivada por un acto noble, pero en el acto se esconde la apropiación con beneficio económico para el defraudador.

Tipos más frecuentes de delitos de estafa ( o timos )

En la actualidad podemos ver en los periódicos y portales web, noticias sobre este tipo de delitos. Algunos han sido tan populares que se han incorporado en la jerga cotidiana para describir ciertos actos que el ciudadano común hace. Sin embargo, es necesario conocer exactamente cuáles son los tipos de delitos de estafa o timos que se cometen con más frecuencia en el país, entre estos mencionamos:

1. El timo del nazareno

Esta estafa frecuentemente se comete a proveedores de bienes o productos. Este comportamiento delictivo se inicia con pedidos pequeños, que se pagan puntualmente; y cuando el estafador (falso cliente) genera confianza en el proveedor, entonces hace un pedido mucho más grande. Y este último pedido finalmente no se paga a la empresa o víctima, con lo que el delincuente se apropia de todo lo recibido en ese último pedido.

2. Del alquiler de vivienda 

Consiste en alquilar una vivienda sin ser realmente el propietario de la misma. Incluso, muchas veces, el estafador no tiene disposición de la casa o apartamento. Este modus operandi se ejecuta habitualmente por medio de los anuncios en internet.

3. Venta de productos falsos por Internet

Se trata de la venta por internet de un producto que no se tiene a disposición y el cual se ofrece a un precio muy tentador para el usuario. Esto hace que la víctima, sobre todo los inexpertos, paguen por ello sin recibir nada.

Conclusión: “nadie da duros a cuatro pesetas”

En las estafas, la propia víctima colabora (sin saberlo) con el delincuente. Esto significa que como ciudadanos y posibles perjudicados, debemos estar atentos para no caer en la garras de estos canallas. Para ello, conviene:

1.- Desconfiar de las “gangas“. Los precios que nos ofrezcan excesivamente baratos (muy por debajo de la media) son un claro signo para desconfiar. 

2.- Si el anunciante contacta únicamente por correo electrónico y además no aporta otros datos (teléfonos, domicilio social), puede ser también un indicio que nos debe poner en alerta.

3.- Si te piden que les anticipes dinero para cualquier gestión: deberías tomar precauciones. Especialmente si el interlocutor no es sobradamente conocido (una web que no es de una marca notoria).  

4.- Los errores ortográficos y gramaticales (incoherencias y expresiones extrañas), también deben ponernos en guardia inmediatamente. Las redes criminales suelen ser de países diferentes al nuestro y usan los traductores para elaborar sus mensajes en diferentes idiomas. Por tanto, sospecha. 

En definitiva, debemos llevar mucho cuidado para no colaborar con este tipo de delincuentes. Para ello, a veces sólo hace falta usar el sentido común.

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