Delitos

¿Qué es el Delito Fiscal?

Tiene la consideración de Delito Fiscal, aquella actuación contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social, por la que mediante engaño por acción u omisión, cause un daño patrimonial contra la Hacienda Pública. El destinatario (sujeto pasivo del delito) puede ser la administración pública estatal, autonómica, local, foral o europea. 

Estos delitos sólo son considerados como tal cuando la cantidad defraudada es superior a los 120.000 euros, salvo que el fraude se cometa contra la Hacienda de la Unión Europea, la cuantía del delito será menor, basta con que la cuantía exceda de los 50.000€. 

Las conductas que la legislación penal considera que son “Defraudación Tributaria”, son:

  1. Eludir pagos obligados por la legislación fiscal.
  2. Obtener devoluciones de manera indebida.
  3. Disfrutar de beneficios fiscales sin tener verdadero derecho para ello

¿Dónde vienen reguladas las conductas contrarias a la Hacienda Pública?

  • Por un lado, de los artículos 250 a 259 de la Ley 58/2003 General Tributaria (LGT), de 17 de diciembre.
  • Por otro lado, de los artículos 305 a 310 del Código Penal (CP).

Principales tipos de delitos fiscales:

Tal y como mencionamos existen diversos tipos de delitos fiscales, que se califican por la Ley vigente. Dentro de estos se podrían encontrar, los siguientes:

  • Fraudes o faltas realizadas respecto a los impuestos estatales, locales o autonómicos  (arts. 305 del CP y 349 del antiguo CP).
  • Delitos cometidos contra la Seguridad Social (art. 307 del Código Penal).
  • Aquellos cometidos por defraudación de fondos de los presupuestos públicos (art. 306 del CP).
  • Delitos por fraude en la obtención de desgravaciones, ayudas públicas o subvenciones (arts. 308 del CP y 350 del antiguo CP).
  • Fraudes relaciones con la contabilidad (que también podría ser delitos societarios).. 
  • Faltas diversas cometidas por defraudación de fondos de los presupuestos públicos. 

¿Hay distinta gravedad en los diversos tipos de delitos fiscales?

Como todos los delitos existentes en el código penal, es necesario destacar cómo se categorizan según su gravedad:  

  1. Tipo agravado

Tal y como lo plantea el artículo 305 el delito fiscal es más grave si se cumplen algunas de las siguientes circunstancias: 

  • Si la defraudación se cometió en el seno de un grupo criminal u organización. 
  • En el caso de que la cuantía de la cuota defraudada supere los 600.00 euros. 
  • Cuando se utilizan personas jurídicas, físicas, entes sin personalidad, instrumentos fiduciarios, territorios de nula tributación, entre otros que determina el art antes mencionado. 

Cuando el delito fiscal es agravado, este será castigado con prisión de dos a seis años, según lo determine el juez. Además del séxtuplo de la cuota defraudada en el caso de cumplir al menos uno de los puntos antes descritos. Cuando se cumplen todos los supuestos el afectado podría perder todas las subvenciones o ayudas públicas, además de declinar el derecho a gozar de incentivos fiscales o de la seguridad social durante 4 u 8 años. 

  1. Tipo atenuado

Además del delito agravado existe el tipo atenuado, en donde se imponen penas menores o inferiores de comprobarse los siguientes casos: 

  • Cuando los implicados en delito colaboren activamente para la obtención de pruebas que resulten decisivas para capturar a otros responsables, contando algunos esclarecimientos en los hechos delictivos. 
  • Si el obligado tributario o autor del delito reconoce de forma judicial los hechos antes de que transcurran dos meses, mientras que también pague la deuda tributaria dictaminada por el juez. 

En este sentido se debe destacar que el Tribunal y los jueces tendrán la posibilidad de imponer al obligado tributario del delito de pena inferior siempre que se cumplan los aspectos antes mencionados tal y como se estipula en el artículo 305.6 del Código Penal.

¿Y el blanqueo de capitales?

Aunque existen muchos tipos de delitos fiscales, los cuales se podrían categorizar como agravado o atenuado, el blanqueo de capital es uno de los más frecuentes. Este consiste en traer al tráfico lícito de bienes, cosas con procedencia ilícita o delictiva, los cuales permanecerán ocultos para el tráfico jurídico. 

En pocas palabras es dar la apariencia de algo lícito a bienes materiales o monetarios que proceden de un delito. De forma directa se podría asegurar que el blanqueo no es un término jurídico y realmente carece del preceptivo rigor técnico. Esto se debe a que el dinero antes de blanquearse no es dinero ilegítimo, es legítimo pero proviene de delito. 

Es decir, solo en casos de falsificaciones de moneda o billetes de banco se podría hablar de este tipo de conceptos que el mundo ha preestablecido para señalar dicha falta.  

Importancia de contar con un abogado en caso de delito fiscal

Un abogado es sumamente importante para señalar un delito o para defenderse de una acusación. Es por ello que la preparación, experiencia y trayectoria del abogado será crucial dentro de este contexto. Gracias a un letrado será posible que los derechos y deberes sean cumplidos a plenitud tal y como lo estipula la ley, no solo para persona naturales sino para figuras jurídicas.

Basados en esta realidad, desde nuestro despacho nos hemos caracterizado por ofrecer los mejores servicios de abogacía, logrando así los mejores resultados. Si deseas obtener más información sobre este tema y los tipos de delito fiscal, no dudes en contactar con nosotros, estamos gustosos de poder atenderte y hacer valer tus derechos.  

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *